Hoy 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, es una jornada de lucha feminista en todo el mundo, en conmemoración del día 8 de marzo de 1908, en el cual las trabajadoras de una fábrica textil de Nueva York llamada Cotton declararon una huelga en protesta por las condiciones insoportables de trabajo. El dueño no aceptó la huelga y las obreras ocuparon la fábrica. El dueño cerró las puertas y prendió fuego, muriendo abrasadas las 129 trabajadoras que había dentro.

Pese a que este año, por motivos sanitarios y solidarios, el movimiento feminista internacional no ha convocado huelga general —algunas asambleas feministas y sindicatos como CGT han convocado huelga laboral, estudiantil y de consumo en algunas comunidades autónomas como Andalucía—, se hace más necesario que nunca redoblar los esfuerzos por la igualdad, ya que la pandemia sin precedentes que ha provocado la COVID19 está teniendo unas consecuencias demoledoras para nuestra sociedad y nuestra economía, evidenciando en mayor medida los desequilibrios y desigualdades de género entre mujeres y hombres y poniendo de manifiesto importantes déficits de nuestro estado de bienestar y de protección social.

Limpiar y cuidar, atender y curar. Los sectores que han puesto el cuerpo en la primera línea de contención contra el covid-19 están altamente feminizados

En 2020, el 93% de las personas inactivas que no buscaron empleo por razones de cuidado de menores, mayores o personas enfermas fueron mujeres. En el segundo trimestre del año pasado, durante la parte más dura del confinamiento, 61.000 mujeres que tenían trabajo lo abandonaron para cuidar frente a 6.500 hombres. Las cifras, y la brecha entre ellas, se mantuvieron parecidas el resto del año, según datos de la EPA recogidos por el sindicato UGT.

«Bastará una crisis política, económica o religiosa para que los derechos de las mujeres se cuestionen. Estos derechos nunca son adquiridos. Deberéis permanecer alerta durante toda vuestra vida» —Simone de Beauvoir.

Luchar para no retroceder en materia de igualdad

Este es un 8 de marzo muy diferente, pero las reivindicaciones están más vivas que nunca porque se está observando un retroceso en igualdad y en derechos. La pandemia ha puesto de manifiesto la necesidad de revalorizar los trabajos de cuidados, esenciales para la sociedad y altamente precarizados y feminizados, y la importancia de unos servicios públicos de calidad.

Nos queda mucho camino por recorrer para alcanzar la igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres en el ámbito laboral. No es solo la brecha salarial: es la brecha en el empleo, las peores condiciones laborales, contratos precarios, vidas laborales más cortas e inestables y la doble carga de los cuidados y el empleo.

Techo de cristal y liderazgo femenino

El hecho de que haya menos mujeres en puestos de liderazgo se debe fundamentalmente a un tema de prejuicios ya que, en el ámbito laboral, el que una mujer tenga hijos supone una carga mientras que con los hombres no sucede lo mismo. Si una mujer decide tener hijos, es más difícil que promocione a cargos de mayor responsabilidad. De manera que, a pesar de ser más del 50% de la población y de estar más preparadas, las mujeres no llegan a puestos de responsabilidad.

Las TIC, un sector con poca presencia femenina

El recorrido que tiene que hacer una niña hasta que se convierte en tecnóloga es muy tortuoso, porque se tiene que enfrentar a estereotipos muy arraigados, al rechazo de la sociedad y el concepto que se tiene de la tecnología, con un sesgo claramente machista.

Más de la mitad de los estudiantes universitarios son mujeres, pero sólo un 12% elige carreras relacionadas con ámbitos tecnológicos, un porcentaje muy bajo aun cuando pasan a trabajar.

Las empresas privadas de nuestro país no hacen todos los esfuerzos necesarios para atraer y retener el talento femenino. Un 62% de las trabajadoras de nuestro sector han sentido discriminación y casi la mitad de estas trabajadoras abandonan su puesto de trabajo con la maternidad, porque se encuentran con un ambiente muy hostil en el que es muy difícil conciliar.

Manifiesto

MANIFESTAMOS nuestro compromiso por la consecución de la igualdad real entre mujeres y hombres y la eliminación de todas las formas de discriminación y violencia hacia las mujeres.

Manifiesto 8M 2021 UGT y CCOO

Centro Andaluz de Arte Contemporáneo

Para celebrar el Día Internacional de la Mujer, el CAAC brinda la oportunidad única de conocer a una mujer excepcional, la norteamericana Suzanne Lacy (Wasco, Estados Unidos, 1945). La exposición Suzanne Lacy. Asociaciones inevitables revisa cinco décadas de una trayectoria centrada en la performance, el arte colaborativo y el feminismo. Las visitas tienen una duración de 90 minutos y para asistir es necesario reservar en educ.caac@juntadeandalucia.es o en los teléfonos: 955037096 / 955037140.

Te hemos cuidado, (nos) cuidamos este 8M

Recomendamos la lectura de este artículo del diario EL SALTO para entender el impacto que la pandemia ha causado en las mujeres trabajadoras. Un artículo que se acompaña de ilustraciones de Enma Gascó, para conmemorar el 8M y visibilizar la importancia del trabajo de las mujeres durante la pandemia.

«Súmate y hazlo respetando los protocolos sanitarios que las organizadoras de los eventos y manifestaciones han preparado» —Coordinadora Feminista #8M2021.
♀ Coordinadora Feminista