AYESA se ha lanzado salvaje a despedir contrareloj. Estamos viendo un vertiginoso incremento en el número de despidos por motivos «organizativos y económicos».
Debemos tener muy claro que los repetidos intentos para justificar los despidos son absolutamente reprobables. En AYESA hay proyectos y trabajo de sobra, como lo demuestran:
- Las incesantes aperturas de nuevos centros de trabajo
- Una plantilla que no deja de crecer, superando ya las 2.000 personas
- Nuevas licitaciones y el desarrollo positivo de proyectos existentes
- Horas extras todos los meses del año
- Sobrecarga de tareas en la mayoría de equipos
- Etc.
Lo que sucede es que nos están tratando como en una ETT, pese a tener contratos indefinidos. Esto es un comportamiento antisistema y temerario, que pone en riesgo la salud de toda la plantilla, que sufre con desasosiego los embistes crónicos de un proyecto liberticida.
Francisco Carlos es uno de los últimos compañeros que ha sido despedido, después de casi 2 años de entrega como programador, realizando horas extras y recibiendo incluso gratificaciones salariales por su dedicación entusiasta.
¿Alguien puede creer que un programador y el conocimiento en desarrollo Angular no tienen hueco en Atech Advanced Solutions?

Se despiden y se contratan al mismo tiempo. Nos tratan como mercancía, con el objetivo de deshumanizar los equipos de trabajo, reducir los salarios y quitarnos derechos.
Ibermática ya está reconquistada. Parece que es hora de redimensionar el resto de la rama tecnológica, para que entre con holgura en la papelera de reciclaje.