REDUCCIÓN DE JORNADA a 37,5 h semanales

PP, VOX y Junts se pusieron ayer del lado de las grandes fortunas y tumbaron en el Congreso la REDUCCIÓN DE LA JORNADA a 37,5 horas semanales.

Estos partidos de derecha y ultraderecha son coherentes, pues están defendiendo los privilegios de una élite empresarial, en detrimento de las condiciones de trabajo de la inmensa mayoría de la ciudadanía. Pese a ello, esta posición es impopular también entre muchos de sus votantes.

Las economías que son más eficientes y productivas tienen mayor capacidad de generar excedentes económicos y mejorar conjuntamente beneficios empresariales y salarios, al tiempo que se puede reducir progresivamente la jornada laboral. España atraviesa un buen momento y el tejido productivo presenta signos de modernización.

Sin embargo, en nuestro país, este avance de la economía tiene un reparto desequilibrado entre beneficios empresariales y salarios. Nuestra empresa es un claro ejemplo de ello, con unos beneficios astronómicos en el accionariado, que atraen fondos de inversión extranjeros para la especulación.

Recordemos que nuestra empresa no tiene detrás una fuerte inversión logística, como sucede en otros sectores que requieren por ejemplo de maquinaria industrial. La única inversión a considerar es en ordenadores mediocres y cables que normalmente no funcionan. Pero, sobre todo, la mayor inversión es en talento en forma de contratos laborales. Y somos esas personas quienes producimos todo el beneficio económico, bajo un régimen perpetuo de estrés, agotamiento y desilusión.

Reducir la jornada laboral es una forma de ganar salario, porque mantenemos el mismo salario por menos horas de trabajo. Pero también es ganar en conciliación y también es ganar tiempo de descanso —y por tanto en salud—.

Ha llegado el momento de hacer justicia. El aumento de la productividad y los beneficios justifican esta mejora que está reclamando la sociedad. UGT y CCOO estuvimos ayer en las calles de todo el territorio nacional y en la puerta del Congreso de los Diputados, exigiendo la aprobación de la ley. UGT no cejará en su empeño por conseguir la reducción de la jornada. Porque es de justicia y porque es un clamor popular de toda la ciudadanía.

AFÍLIATE A UGT. Apoya a tus compañeras y compañeros.